La multinacional estadounidense KFC France ha anunciado que 24 de sus restaurantes en Francia pasarán a ofrecer exclusivamente pollo certificado halal a partir del 21 de enero, una decisión que confirma la adaptación progresiva de las grandes cadenas occidentales a las transformaciones demográficas y culturales del país.

La medida afectará aproximadamente al 6% de los 404 establecimientos que KFC opera en territorio francés. Tras semanas de rumores en redes sociales sobre una posible islamización generalizada de la marca, la compañía ha precisado que se trata de una decisión localizada y no de un cambio global en toda su red.

En declaraciones remitidas a medios como Le Figaro y Le Parisien, KFC justificó el movimiento como una respuesta directa a la demanda del mercado. La empresa afirmó que la conversión halal se realiza «para acompañar la evolución del mercado y satisfacer una demanda creciente de una parte de los consumidores», subrayando su voluntad de atraer al mayor número posible de clientes.

La cadena defendió la decisión en nombre de la «diversidad» y la «inclusión», asegurando que su objetivo es «reunir al mayor número de personas en torno a nuestras mesas, respetando las elecciones y la diversidad de cada uno». En esa línea, recordó que en los últimos años ha ampliado su oferta con productos de pescado y opciones vegetarianas.

En los restaurantes convertidos, KFC trabajará únicamente con proveedores certificados halal, y los clientes podrán identificar claramente estos locales mediante señalización específica en los establecimientos, la web oficial y la aplicación móvil. La lista completa de ubicaciones se hará pública a finales de enero, aunque ya han trascendido posibles puntos en zonas como Maubeuge, Lille-Roubaix, Tourcoing o Perpiñán, áreas con una fuerte presencia de población musulmana.

KFC no es la primera cadena en adoptar este camino en Francia. Competidores como Quick ofrecen menús totalmente halal en numerosos locales desde 2021, mientras que Five Guys ha transformado recientemente varios de sus restaurantes franceses en espacios exclusivamente halal. Popeyes también ha seguido una estrategia similar en determinados puntos del país.

Estas decisiones reflejan la presión del cambio demográfico en grandes núcleos urbanos europeos, donde las empresas ajustan su oferta para captar segmentos específicos del mercado. Desde KFC insisten en que la inmensa mayoría de sus restaurantes en Francia seguirá sirviendo pollo no halal, intentando preservar una imagen neutral.

Fuente: La Gaceta
Este artículo se publicó primero en La Gaceta

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